El Encanto de Abril

Un paseo al atardecer, el olor de las lilas cuando las mueve el viento, la suave caricia de la hierba sobre mis pies, el verde esmeralda de los prados tendidos al sol de un crepúsculo sólo evidente para unos pocos, la quietud, la soledad, la paz del espíritu.

 

Con nubes amenazadoras de tormenta pisándome los talones, prosigo el paseo fugaz. Mis pasos rápidos e inquietos quieren adelantarse a la lluvia. Un poco más allá, una urraca grazna entre las acículas de un pino centenario. Rebusca, picotea, agita sus alas bicolores desafiando con fuerza su posición. 

Los árboles arquean sus ramas con fuerza. La tormenta se acerca. De repente, los prados enmudecen, los pájaros se esconden, buscan refugio, presienten lo inesperado. 

Yo continúo acelerando el paso, luchando contra el viento que azota con fuerza mi cara, y contemplo el discurrir del tiempo, acechando el peligro y añorando esa paz que ahora perdí, al encontrarme con el látigo de un relámpago que centellea sobre el cielo plomizo de una tarde de primavera. Mis sentidos se estremecen al escuchar entre el silencio del valle, el estrépito sonoro del trueno, como el que Zeus lanzara sobre los mortales en venganza de sus posibles infamias. Ya no hay vuelta atrás. Por fin se desencadenó el espectáculo. Las nubes regaron los campos y la febril batalla se transformó en un remanso más plácido aún que antes de la tormenta.

 

Y cuando la luz se llegó a teñir de azul y el día iba marchitándose despacio, el silencio abrió paso a la oscuridad.

Las noches van siendo más templadas, las colinas se recortan en el ocaso pareciendo gigantes protectores del valle. La bruma húmeda se posa sobre las hojas tiernas y las hace brillar. Un poco más alejado del camino, se puede escuchar el susurro de un arroyo .

 

Sobre el monte bajo, la jara y la retama endulzan de aromas el entorno. Apenas con una brizna de luz, sigo el curso del sendero. Más arriba, sobre la loma, las luces del pequeño pueblo me anuncian que estoy cerca, que el paseo se acaba, que las sombras me envuelven y los farolillos en cada esquina de las casas me muestran lo que la noche me quiere ocultar. 

 

La vida en el campo transcurre como cada día, pero nunca es igual. La primavera precede siempre al verano aunque la naturaleza se muestre diferente y altere sus ciclos. Los pájaros cantarán la llegada de la savia nueva, los arbustos se llenarán de hojas y flores y el sol calentará un poco nuestros corazones, que quedaron tristes y fríos con el paso del invierno. Y nunca coincidirán las fechas pero sí las estaciones, a pesar de los esfuerzos de  algunos  en tratar de destruir nuestro mundo a toda costa, no se sabe bien la razón de su empeño tan contumaz como perverso.

A pesar de todo, siempre habrá un espíritu inquieto que salga en busca de nuevas sensaciones en un mes de abril que, como hasta ahora, es tan cambiante como fiel a los designios de la naturaleza, muy empapado de lluvia fresca como de emociones y sorpresas, consciente de que este impulso prevalecerá por encima de cualquier duda razonable.

María de Fraile. Abril 2021.-

 

El Carnaval de los Animales

Cuando el compositor francés Charles Camille Saint-Saëns (Paris 1835, Argel 1921), concibió la obra “El Carnaval de los Animales” lo hizo, lo más probable, guiado por un instinto paternal muy emotivo, lleno de sensibilidad y con un tinte evocador en la añoranza por los dos hijos de corta edad que perdió y que, con toda certeza, le produjeron un inmenso dolor, hasta el punto de provocar su ruptura matrimonial por esa causa.

Corría el año 1886 y la composición salió a la luz junto con una sinfonía en Do menor, con órgano y dos pianos. El estudio de esta Suite para niños, tiene como objetivo principal representar una pequeña historia en catorce cuadros en los que, a través de una orquesta, toman carta de naturaleza algunos de sus instrumentos que representan en sus sonidos y actitudes  a los diferentes animales que protagonizan cada cuadro.

El compositor se vale de pequeñas estrategias para valorar y resaltar incluso las obras de otros compositores de su época como Offenbach en la aparición de las tortugas, con su “Can-Can” o haciendo uso de su propia composición de “La Danza Macabra” en el cuadro de los fósiles.

En la composición orquestal intervienen:

1. Toda la orquesta  será para el León.

2. Dos violines, en el cuadro “Gallinas y Gallos”

3. Dos pianos, que escenifican Hemiones o Cebras.

4. Vuelve la orquesta para acompañar a las tortugas en el baile de Offenbach.

5. Un solo contrabajo hará de elefante.

6. Un canguro salta y juega nerviosamente al compás de los pianos.

7. La armónica, la cuerda, la flauta y los pianos, darán paso al Acuarium.

8. Una viola, será un asno.

9. Un clarinete dará vida al Cuco.

10. La flauta entonará los cantos de los pájaros en la pajarera.

11. El xilófono de la Percusión anunciará a Los Fósiles.

12. Un violonchelo representa a un cisne.

Introducción.

“En el Jardín de las Plantas, así nombrado a causa de los animales allí congregados,

Se respira un extraño ardor, 

Una singular sensación parece reinar…

Se decora, se engalana, se atornilla, se clava, se rastrilla.

El castor monta los escenarios,

La grulla transporta los bultos,

La pitón ensambla los tableros.

Porque, esta noche en el Jardín de las Plantas,

Habrá una fiesta deslumbrante.

Una fiesta brilla entre millares.

Es El Carnaval dre los Animales.

Ya está todo listo…La muchedumbre de agolpa.

La orquesta, de puntillas discretamente se coloca.

El elefante coge su trompa, el ciervo su cuerno de caza.

Y, he aquí que, de repente, el silencio se interrumpe,

Para placer de nuestros cinco sentidos, con la música del señor Saint-Saëns”.

Texto: Jean-Marie Blanche.

Traducción: María de Fraile

El primero en aparecer en el escenario es el fiero León. Con sus crines al viento, portando una c

orona y vestido de sedas con tonos brillantes. 

¡Gran auditorio, silencio! Escuchemos cómo ruge en la música de Saint-.Saëns.

Al poco, entrarán en acción una tropa de gallinas y gallos, cacareando, picoteando, de la mano de los instrumentos de cuerda. Todo un lujo para un gallinero de prestigio.

En un decorado africano, con chozas de paja y pastos amarillos, una docena de Hemiones o cebras dan coces, comen heno o se embelesan con las ardillas que se encaraman sobre su grupa, al son de dos imponentes pianos.

Las tortugas engalanadas con plumas y falditas de tutú, bailan el Can-Can perezosa y lánguidamente.

A los acordes del contrabajo, el elefante con su pequeña gorra de universitario y su cartera, se pasea por el parque.

Ahora vuelven a sonar los acordes de los dos `pianos al unísono para dar paso al canguro, deportista de excepción, campeón del salto y guantes de boxeo.

La armónica introducirá al gran acuarium colorido y silencioso.

El asno lucirá sobre su cabeza un gorrito humano y la viola se reirá de ello tímidamente. 

Llega el clarinete y descubre al cuco robando nidos.

En la pajarera hay algarabía de mirlos, canarios, petirrojos y alondras. La flauta se entremezcla con sus trinos.

De pronto, llegan los fósiles todos en fila india, con pequeños mazos entre sus manos pétreas, prestos a abordar con ganas al xilófono de la orquesta.

El violonchelo suena triste y melancólico mientras el cisne se desliza en las aguas del estanque.

Final.

“Y ahora, ya está. La Fiesta se ha desencadenado.

Los animales olvidan las ataduras y las cadenas…

Se baila, se fraterniza: el lobo con el cordero,

El zorro con el cuervo

El tigre con la cabra

El piojo con la araña

La soga con el caldero.

Cómo es de bello, cómo son de bestiales

En el Carnaval de los Animales.

Y luego, cuando la noche se haga más clara

Cuando la música haya decidido silenciarse,

Las bestias harán cola hacia el animalario

Y la vida volverá a su ser…

De nuevo surgirá el temor 

Entre perro y gato

El león y la rata.

¡No os riais!

Las bestias no son las más bestias

Y si lo ponéis en duda

Acudid sin más premura un domingo no lejano

Al Carnaval de los Humanos!”

Texto: Jean-Marie Blanche.

Traducción: María de Fraile

 

Camille Saint-Saëns

Camille Saint-Saëns no consintió que la Suite se representara hasta después de su muerte. Temía tal vez que pudiera obstaculizar su trayectoria musical. Intuía una crítica inapropiada. Valoraba demasiado su obra y consideraba que ese, no sería el momento más adecuado para exhibirla.

 

En el año 1936, un compositor ruso llamado Serguei Prokofiev compuso una suite para niños, llamada  “Pedro y el Lobo” El objetivo no fue otro que, en la recreación de un cuento, presentaría al auditorio infantil todos y cada uno de los instrumentos musicales de una gran orquesta, plasmando con sus notas las peculiaridades de sus sonidos, con el fin de captar en los pequeños su interés por la música. La gran paradoja de Saint-Saëns, se transformó en una realidad cincuenta años más tarde, reconociendo su verdadero valor al imitarlo.

 María de Fraile. Abril 2021.-

Ilustraciones Léa Weber                                                                    

                                                                

                                                                                                                         

Un Mundo mejor entre Tinieblas

¿Cuántas veces la vida se sumergió en las sombras y cuántas fue envuelta por la luz?

 Ese retroceso que surgía inesperado significaba el anuncio de una nueva y emocionante aventura. No existe noche sin día, dolor sin bienestar ni tristeza sin júbilo. Por eso, a lo largo de años de lucha, la balanza ha mantenido su equilibrio a pesar de los vientos empecinados en descontrolarla.

Hoy corren tiempos convulsos pero también los hubo antaño, cuando nadie podía asegurar un futuro más prometedor. Y el tiempo transcurrió, curó las heridas causadas por el malestar y enderezó la suerte de unos nuevos pasos en la vida que comenzaba. Más tarde, otras andaduras quisieron hacer fracasar algunos sueños de juventud, sucesos ajenos que pusieron en peligro las esperanzas de un mundo mejor. Y de la oscuridad de esos días, nació una bruma luminosa que transformó las ideas y las hizo más firmes y voluntariosas, menos pesadas para continuar el camino. Un sendero salpicado de espinos, hoyos de fango donde se hundían los pies sin apenas percibirlo o lianas que se enroscaban en el cuello hasta perder el aliento.

 

Los momentos placenteros se recrearon en un espíritu ansioso de regeneración y resultaron tan breves como embriagadores. Entonces la balanza volvió a equilibrar sus fuerzas.

Ahora, la realidad es otra y se mezcla con la incógnita de lo ya consumado con lo que está por venir. Y si antaño existió la duda razonable de un mañana esperanzador, la propia vida nos conmina a esperar muy poco de los acontecimientos que en breve plazo llamarán con fuerza a nuestra puerta. La llamada del destino.

  El espíritu crítico no puede integrarse en los acontecimientos que nos depara lo imprevisible. Hay una línea muy delgada entre lo permisible y lo prohibido como irracional y nos hemos llegado a acostumbrar al abuso de poder, al aceptar todo lo que no es saludable, a pesar del daño que pudiera ocasionarnos esa sumisión. Por eso lo previsible que nos acecha sin apenas notarlo, va a pasar factura para condenar nuestra inacción.

No existe respuesta alguna ante esa verdad inescrutable que muestra el camino de la libertad de acción. Estamos ciegos, sordos y mudos a la liberación de ideas que domina la voluntad e impide elegir el camino a la perfección.

 

¿Por qué otras generaciones que nos han precedido reconocieron el valor de la dignidad humana y la defendieron a ultranza por encima de los ataques de quienes intentaron destruirla?

Nuestro intelecto se ha desarrollado exponencialmente para conseguir un bienestar acorde a nuestra cultura y sin embargo hemos embrutecido nuestra alma en pos de unas ideas manipuladas por aquellos que detentan el poder a su antojo.

La cobardía es la representación más palmaria de la mediocridad humana. Nos conduce a la  nada y aniquila los valores más nobles que el ser humano posee.

Lo previsible se hace patente y prepara una antesala aunque lenta pero inexorable, a la destrucción del hombre.

El ciego y oscuro lazo de lo imprevisible estará marcado con una señal inequívoca en la frente. Será clara y precisa. Nos quiere anunciar turbios presagios. El corazón sufre desasosiego. No desafiemos a las fuerzas que constantemente nos atemorizan con sus amenazas y pretendidos pero falsos consejos para destruir nuestro mundo. Busquemos la paz y confiemos en la sensatez y cordura de los que aman la vida y se afanan en conservarla. El espíritu de lucha estará siempre con los que respetan al hombre como portador de valores eternos. 

María de Fraile. Abril 2021.-

El Engañoso veneno de la Amistad

Las vidas se cruzan, conviven, se alegran de haberse encontrado. Las que importan permanecen. Las demás, desaparecen pero dejan rastro. Esa estela oscura de tintes fríos y mucha melancolía que irrumpe en la mente, forzando un recuerdo que había permanecido oculto en la soledad de un baúl, con olor a naftalina, ¿es nostalgia? Tal vez nuevos propósitos de reconciliación ante un fracaso injustificado, o quizás envidia malsana de otros que sí encontraron en la amistad un apoyo duradero.

 

 

Sin apenas percibirlo, la historia triste de una amistad, que en su día lo fue, se rebela. Desgrana sin voluntad visiones, sorprendida de permitir que entre de nuevo en ese microcosmos que ahora no está controlado. Ya no hay vehemencia. El tiempo suavizó la superficie de esa duna de sufrimiento y la transformó en arena suave y fina, imperceptible. Y la duna oscura se movió hacia otro desierto más implacable y dejó entrever un pequeño oasis de palmeras.

El recuerdo pervive. Está ahí impasible, menos ardoroso que antes, algo desdibujado por el tiempo, más racional y mucho menos congruente.

Alegre Sociedad. Gerrit van Honthorst (1622)

 

El mundo ha cambiado para todos. Las ideas persisten y la mente ahora más sabia, percibe lo saludable y rechaza lo que puede hacer daño. La amistad es algo frágil que hay que cuidar con esmero. Sufre, se marchita, se olvida, desaparece. Hay que alentarla con soplos de calor y abrigarla en los inviernos fríos donde el alma se desvanece por los desengaños y las mentiras.

Los sentimientos más nobles afloran cuando el ser humano intuye su propia fragilidad. Necesita apoyo y lo busca en los que cree que le aman. Pero no están. Desaparecieron cuando él no consideraba necesitarlos más. Y entonces su alma se llena de frustración y sólo recuerda el bien que hizo y lo poco que recibió a cambio. Ese egoísmo turbio le impedirá encontrarse  asimismo y descubrir que, en un rincón olvidado de su corazón anida la nobleza y generosidad necesaria que  busca y que le conduciría a esa paz celestial que tanto anhela.

María de Fraile. Abril 2021.-

El ángel que vino del cielo

Eran casi las tres de la tarde. Se acercaba la hora de mi clase de piano y me disponía a partir. Un día gris que barruntaba tristeza aunque las calles rebosaban bullicio. Apuraba mi vaso de café en una cafetería de moda, cuando levanté los ojos en la inconsciente visión de una mirada perdida a todo cuanto me rodeaba. A través de las grandes cristaleras del local, se podían ver un ir y venir de gentes ocupadas, ociosas, indolentes o preocupadas que transitaban en esa hora mágica en que se unen para luego difuminarse, la mañana y la tarde de un martes cualquiera en un mes de febrero que aún no había puesto de manifiesto su falta de cordura. 

Mientras me ponía el abrigo observé sin mucho detenimiento los edificios de la acera de enfrente.  Estaban más grises que de costumbre. Pertenecían a esas construcciones modernas de finales de los ochenta, oscurecidas por la contaminación y atiborradas de pisos cuyas ventanas estrechas simulaban pequeñas colmenas. Apartamentos diminutos para dar cabida a cientos de vidas anónimas en una urbe de gigantes.

De pronto, me llamó la atención algo que, por la lejanía, no pude distinguir bien. A simple vista, podría ser un pantalón tendido sobre el antepecho de una ventana. Pero había algo más detrás. Intenté agudizar la visión incluso a través de mis gafas pero no lograba apreciar de qué se trataba. Poco a poco fui consiguiendo establecer algo más concreto, hasta que di con la imagen real. Las perneras de los pantalones no estaban vacías. Había alguien dentro de ellas. Finalmente, pude distinguir a una joven que podría tener el cabello claro y rizado y que sentada sobre el alféizar de la ventana y sujetas sus manos a ambos lados de la barandilla, observaba quieta y expectante todo cuanto se producía muchos metros más abajo.

Al momento, tuve un infame presentimiento. Intuí que intentaba arrojarse al vacío. Dí un respingo y mi corazón comenzó a acelerarse estrepitosamente. Hubiera deseado estar más cerca, verle la cara, ayudarle a recapacitar. No estaba sentada en aquel lugar tan inhóspito y peligroso por una banalidad o un capricho, me temo.Mientras el viento agitaba sus cabellos, parecía haberlo meditado y tomado una decisión. La tarde era fría y la gente seguía moviéndose como muñecos sin cuerda, de un lado a otro bajo sus pies. Los coches circulaban y nadie reparó en contemplar aquella pequeña ventana de un séptimo piso en un edificio cualquiera de una avenida importante de no importa qué ciudad.

En una crónica periodística, faltarían muchos detalles como los qué, cuándo, cómo, dónde, o tal vez por qué… Eso no era lo importante. En esos momentos, un ser humano, no importa el motivo, se debatía entre continuar viviendo o arrojarse al vacío porque lo que sí estaba claro para ella era que en ese instante su vida carecía de valor. 

Después de unos minutos trágicos de espera , ensordecedores por un cruel y absoluto silencio, mi garganta se ahogó en un grito de dolor. No dejé de mirar cómo caía aquel cuerpo frágil, que parecía esperar alguna llamada del cielo y al no escuchar respuesta, decidió arrojarse hacia un abismo de gentes que, atónitos, contemplaron el suceso.

Estaba consternada y a la vez sentí un profundo sentimiento de fracaso. Eramos quizás demasiados los que contemplamos la escena y ninguno tuvimos el arrojo de intentar detenerla, aunque fuera desde la distancia. Ni siquiera pudimos lanzar un grito de aviso. Quedamos agarrotados por la triste y desventurada visión que no todos comprendían y que muy pocos imaginaban.

Más tarde, ruido de ambulancias, vehículos policiales, atasco de tráfico conmoción en las calles de una ciudad sin identidad, con un corazón de piedra y una sensibilidad corroída por el conformismo, la banalidad y la frialdad de sus almas.

El final de esta historia puede que sea triste pero está lleno de ambigüedad, de tibieza moral. Vivimos en una sociedad aparentemente desarrollada donde convergen bienestar y comodidad pero están desapareciendo los valores más enraizados de nuestra misma esencia. Esta joven muchacha o quién pudiera ser en realidad, merece un respeto y una consideración. Un recuerdo a los cientos de personas que han perdido la vida voluntariamente porque no han encontrado ese punto de apoyo que les ayudara a seguir en pie. Son víctimas de un fracaso colectivo que nuestra sociedad grande e inteligente, avanzada y pura no ha sabido o no ha querido darle, tal vez por un falso interés hacia otras metas, que han considerado más importantes de salvaguardar. 

Pasadas ya muchas horas desde que se produjo el luctuoso suceso, que yo sepa, nadie ha dedicado, siquiera en una escueta línea, una breve crónica de cuanto acaeció en ese lunes negro de cielo gris, en una gran ciudad, en los inicios de un mes de febrero, casi como tantos otros.

Una corta reflexión para un día que acabó sin más aliciente que un último y postrero adiós a una desconocida que sufrió momentos de soledad y un ángel la consoló llevándola consigo.

María de Fraile. Febrero 2021.- 

La experiencia griega

Los griegos, que regalaron a la humanidad sus más fantásticos mitos, se han convertido a su vez en seres que forman parte de la teogonía en el sentido estricto de su significado: estudio del origen de los dioses. Por tanto, la mitología griega se integra en su esencia misma. A parte del lugar destacado que ocupan en el desarrollo de la civilización europea, poseen un asidero en la historia, un olímpico aislamiento cargado de misterio y esplendor, más allá de destino común de los pueblos. 

Casi todo lo griego ha estado tan transfigurado por siglos de rendido culto que es difícil contemplar a los griegos con ojos despejados o conocerlos tal y como fueron en realidad. El proceso comenzó cuando los romanos, conscientes de sus rústicos orígenes, tomaron bajo su patronazgo a los griegos como una raza de artistas y filósofos y no llegaron a percibir que el arte y la filosofía no pueden entenderse plenamente prescindiendo de las condiciones en que fueron creadas.

Tan poderoso ha sido el atractivo de Grecia, tan apasionada la devoción que ha inspirado, que casi no existe actividad del espíritu o del intelecto que no haya tocado su viva llama. Los resultados han sido innumerables, tanto en su variedad como en sus éxitos, tan importantes en los esfuerzos de la filosofía o de la ciencia para desentrañar los secretos del ser, como en los ardientes anhelos de los artistas de la palabra, la pintura o la piedra, prestos a recobrar una juventud perdida o una visión del universo simple e indiviso.

En Grecia, la configuración y el carácter del paisaje ha sido un detonante primordial en el diseño del origen y destino de su propio pueblo, desde el momento en que las primeras tribus griegas se desplazaron desde el norte hacia las tierras que aún hoy pertenecen a sus descendientes. Un país con pocas posibilidades de subsistencia debido a la escasez de recursos naturales, de orografía desigual y con una agricultura tan pobre que las frutas y hortalizas sólo podrían crecer en unos pocos llanos fértiles o en hoyos excavados en las laderas de las montañas, genera una civilización de mentes despiertas y condicionadas a una infatigable lucha de superación. A pesar de ser eminentemente marinera, su pesca no es comparable a la del norte. Su climatología está llena de contrastes pero nunca es extrema: En invierno puede disfrutarse del sol pero el verano puede llegar a ser insoportable.

Grecia no es en verdad una tierra dura, pero estas condiciones exigen que sus habitantes sean resistentes y activos, emprendedores e inteligentes. Cuando un griego determina arrojar a su hijo por el monte Taigeto, lo hace a sabiendas que sólo los más fuertes tendrán derecho a la vida, ya que las exigentes condiciones de su existencia le hacían, tomando como ejemplo a la propia naturaleza, practicar su propia selección y vigilancia.

“Orfeo” Gerrit van Honthorst (1590-1656) Nápoles

La capacidad física de los griegos se hace patente en muchas de sus estatuas masculinas, en las que la constitución maciza de los cuerpos y los musculosos miembros, se combinan con la estrechez de la cintura y el desarrollo de las manos. Unos hombres que vivieron en tales circunstancias, poseían cualidades superiores a las habituales.

Aunque los primeros habitantes no eran afines a las figuras mediterráneas que se pueden ver en los frescos de la Creta Minoica, los griegos que les precedieron vinieron del norte, probablemente en oleadas intermitentes y trajeron consigo su lengua que reveló sus limitaciones norteñas, absorbiendo a los primitivos habitantes, de quienes únicamente pervivieron vagos recuerdos. De ellos, los griegos adecuaron para sí un cierto número de ritos religiosos, e incluso adoptaron a su liturgia deidades y divinidades. Pero estos elementos heterogéneos se fundieron en una unidad. A excepción de algunas islas en especial Creta, donde en el siglo V a.C. existía un pequeño lugar donde aún se hablaba el antiguo lenguaje egeo o minoico. 

Los griegos no fueron los rubios gigantes de la fantasía teutónica, en su mayoría parecen haber sido como son hoy en día, de pelo oscuro y tez morena; aunque entre ellos existieran excepciones que los hicieran distinguirse hsta el punto de merecer algún elogio—como nos cuenta Homero— Zeus, que representa el ideal de la masculinidad de los griegos, decía que tenía las cejas de un calor azul oscuro (La Ilíada I, 528,XVIII, 209).

GUERRAS Y CONQUISTAS

Poco después del 1200 a. de C habría de venir del noroeste la primera conquista seria de Grecia, en oposición a una infiltración que poco a poco efectuaría un pueblo emparentado con los griegos: los Dorios. La conquista que siguió fue sin duda devastadora, un golpe mortal a la civilización micénica, muy debilitada tanto por las luchas exteriores como por las rencillas producidas por los propios griegos. Todo ello hizo que Grecia se sumergiera en un período de oscuridad, del cual emergió cuatro siglos después.

Algo parecido ocurrió con las invasiones persas, del 490 al 480 a. de C. En ellas se envió un poderoso ejército por tierra, siguiendo la ruta costera oriental y apoyado por todos los flancos por una flota tripulada en su mayor parte por marinos fenicios. Y derrotaron a los persas. Primero por mar y más tarde por tierra, pero la victoria de Platea no hubiera podido ser efectiva, si los persas no llegaran a tener la desventaja de la aniquilación de su flota con una disminución considerable en el abastecimiento. Grecia estaba a todas luces a merced del mar y en el siglo de Pericles, tomó medidas para dominarlo.

Considerando sus fronteras naturales, en parte difíciles de atravesar, los griegos estaban seguros en sus dominios y esta tranquilidad, junto con un cierto conocimiento en el arte de navegar, les hizo sentir cierta inquietud por conocer y conquistar los pueblos de la otra orilla. Así llegaron a las costas del Asia Menor, Chipre e incluso Siria. A partir del siglo VIII grupos aventureros llevaron esas inquietudes más lejos aún, construyéndose ciudades griegas en lugares remotos de occidente, como Marsella. Su poderío se extendió hasta Sicilia y el sur de Italia, compitiendo ferozmente en lucha armada con cartagineses y etruscos, para desarrollar allí todo un cúmulo de ideales de vida brillantes y diferentes. A pesar de la barrera del mar, no perdieron contacto con la tierra de sus padres, adoraron los mismos dioses, participaron de los mismos juegos y conservaron las mismas costumbres y lengua. Se mezclaron las razas de colonizadores y colonizados y no por ello, desterraron su plena convicción de sentirse griegos, los verdaderos y genuinos. Así estaría la cuna de grandes filósofos y matemáticos. Las colonias griegas participaron activamente en dar a conocer las artes de Grecia, en compensación a los bienes que recibieron de sus colonizadores, exportando objetos bellos a lugares lejanos, como la cartera de bronce encontrada en Francia, que procede del Peloponeso y data del siglo VI a. De C.

LA POLIS

Un rasgo sobresaliente en la historia política de los griegos era la división que diseñaron para su país. Se trataba de crear una confederación de pequeños estados, cada uno de ellos con un gobierno independiente. La diferente e irregular estructura  orográfica griega, les permitía distribuir sus mini estados en valles separados unos de otros por montañas, o en islas que, en gran parte se bastaban así mismas y formaban cada una su propia unidad. Cada grupo desarrolló su actividad  aunque las barreras montañosas no eran motivo suficiente para evitar una invasión, sí para impedir que el estado fuera invadido por otros. Así nació la Ciudad-Estado. 

Por su propia naturaleza, la ciudad-estado creó un tipo especial de vida social. Las formas de gobierno podían variar desde el poder personal al mayoritario, pero por ser las condiciones homogéneas, las diferencias de conducta tuvieron que ser graduales, de acuerdo con el poderío y la supremacía de las clases más acaudaladas. Todos los hombres participaban en los mismos intereses y ocupaciones.

La ciudad-estado no siempre dio origen a la democracia, pero favoreció la libertad de trato, el sentido de la personalidad y una estructura social en la que los individuos quedaban expuestos a la plena observación de sus conciudadanos.

La Cueva Azul

GRECIA SENSUAL

La influencia que tuvo el escenario natural en la mente de los griegos fue muy poderosa. Lo que importa es la calidad de la luz, no sólo en los días de verano, sino en pleno invierno donde la luz es incomparable, más brillante pura y fuerte que en ningún país de Europa. Se pueden perfilar con claridad los ángulos de las montañas contra el cielo. El color del mar cambia desde un ópalo al amanecer, a zafiro a medio día, hasta recrearse en el plomizo del atardecer. El verde oscuro de los olivos contrasta con el ocre de la tierra y produce innumerables variaciones de color. Esta belleza del paisaje influyó decisivamente en el alma creativa de los griegos. Esto explica por qué han surgido magníficos escultores y arquitectos. La luz adecúa la visión hasta el punto de ver las cosas en su entorno y relieve incluso mejor que en una perspectiva diferente o de estructuras especialmente planas. Quizás esa luz limpia fue la que influyó en la concepción de la filosofía griega. Si la luz es el primer elemento griego, el segundo es el mar. No existe lugar donde no se divise y se pueda contemplar, siendo el vehículo esencial para ampliar sus conocimientos, colonizar a otras tierras para finalmente dejar huella indeleble en el carácter griego.

CIENCIA Y FILOSOFIA

“Un filósofo” Salomon Koninck (1609-56)

Pero el gran triunfo del siglo V fue el desarrollo de ls ciencias. Al igual que Esquilo y Sófocles nos muestran a través de episodios dramáticos que el comportamiento de los hombres tiene un significado especial porque, entre otras cosas, está en consonancia con un mundo celeste, los escultores de Olimpia y del Partenón nos enseñan que la fuerza y la alegría no son alcanzables por méritos humanos, sino que  los propios dioses son los que las originan. Así la ciencia otorgaba perspectiva a algunos hombres que otros conseguían a través de la religión. La investigación sobre la naturaleza de las cosas llevó a un conocimiento más profundo sobre los poderes del hombre.

En medicina, el estudio del cuerpo humano traspasó los límites de la sanación de los enfermos y condujo al desarrollo de ideas sobre el hombre, su modo de vida, el medio ambiente en que se desenvuelve que, a pesar de sus limitaciones, puede adecuarlo para su beneficio.

La ciencia matemática sólo produjo un orden trascendental incluso para disfrute de quienes la estudian, sino que supuso un logro lleno de satisfacciones al comprobar que habían encontrado algo sólido y permanente a pesar de la mutabilidad de las cosas.

Aristóteles

La historia de Grecia se ha convertido en una leyenda. Brilla a pesar de haber otorgado al hombre propiedades divinas y relacionarlo directamente con deidades que más se acercaban a cuentos imperfectos y narraciones inverosímiles. No obstante en su imperfección, los griegos presumen en su afán de competir con seres míticos, de haber alcanzado su propia grandeza y enorgullecerse al vivir por ella.

María de Fraile. Diciembre 2020.-

La Sinfonía “Fantástica”

Hector Berlioz (11.12.1803 /08.03.1869) 

LA SINFONIA FANTASTICA Op. 14

Episodios en la vida de un artista.

  1. Sueños – Pasiones.

      Largo — Allegro agitato e appassionato assai

2.  Un Baile.

     Valse. Allegro non troppo

3. Escena en el campo.

    Adagio

4. Marcha al suplicio.

    Allegretto non tropo

5. Sueño de una noche de Sabbat.

    Larghetto—Allegro—Dies irae—Ronde du Sabbat—

    Dies irae et Ronde du sabbat ensemble

Hector Berlioz

Tres importantes sucesos rodearon la vida del compositor francés Hector Berlioz. La revolución que sumió a Francia en un caos después de la caída de Napoleón Bonaparte, enardeció los corazones de pintores, literatos y músicos. El 28 de Julio de 1830 Francia sangraba por dentro y veía languidecer su espíritu con el cataclismo de una nueva revolución que, a pesar de su corta duración, tres días, y por ello llamada “Las Tres Gloriosas” experimentó en sus entrañas una fuerza vigorosa que llevó a la creación de grandes obras. El pintor Eugène Delacroix denunció la autocracia con su obra maestra “La Libertad guiando al pueblo” toda una alegoría a la liberación del pueblo oprimido, en la que una joven enarbola la bandera tricolor francesa y conduce a los oprimidos hacia la victoria.

Eugène Delacroix “La Libertad guiando al pueblo”

Cinco meses antes, el 25 de Febrero, Victor Hugo estrena en el Teatro Francés su obra Hernani y, para conmemorar la tercera Gloriosa, el 5 de Diciembre de ese mismo año Berlioz da a conocer su Sinfonía Fantástica, op. 14. Episodios en la vida de un artista, en la sala del Conservatorio de Paris.

Henri Beyle (Stendhal)

La ola de romanticismo que sacude Francia altera en gran medida las inquietudes y ensueños de Berlioz. Es como un perfume embriagador que todo lo envuelve. La juventud de Francia que tiene como meta rehacer el mundo y enterrar las viejas costumbres se llama Dumas, Hugo, Vigny, Balzac, Merimé, Janin. Muy pronto se unirá a todos ellos.

Otros tantos acontecimientos llenarían de gloria el Romanticismo francés, como el Rojo y el Negro de Henri Beyle (Stendhal).Una libertad diseñada para enaltecer las artes y las letras. “Yo no habría tenido diez veces más éxito de lo que hubiera hecho sin ella” afirmó el compositor. Fue una sinfonía que selló amistades profundas entre compositores como Franz Liszt o Robert Schumann y puso de manifiesto la vehemencia juvenil, una evocación que susurra momentos apasionados de su vida personal con la actriz irlandesa Harriet Smithson, que encarnó papeles protagonistas en obras de Shakespeare tan apasionantes como Ophelia o Julieta.

Sinfonía Fantástica op. 14

La inspiración de la obra es esencial. Berlioz contaba 27 años cuando desarrolló una especie de autobiografía con episodios de absoluta vulnerabilidad melodramática. La descripción musical se ajusta a una sensibilidad casi enfermiza junto a una imaginación rayana en la locura. Se siente emponzoñado por un veneno que le transporta a un mundo sin sentido, errático, como dominado por el opio, desesperado por un amor no correspondido.

La droga fue suave y no le sacó de este mundo pero le sumergió en un sueño abotargado donde pudo contemplar escenas terribles y experimentar sensaciones propias de un enfermo alcoholizado.

El Bosco “El Carro de Heno”

Los sueños apasionados, un baile con su amada, una noche de verano en la campiña, donde se mezclan el arrullo de las hojas de árboles frondosos con el fluir del agua de un arroyo cercano, hasta concluir en el camino hacia el suplicio, en un cortejo inexorable y fatal que le conduciría hacia un final brutal y escabroso. Se siente rodeado de sombras, brujas y monstruos. La melodía se torna ahora melancólica, pero aún se mezcla con la orgía diabólica de su mente perturbada. Finalmente, una idea fija reaparece al menos por un momento, el postrer pensamiento de un amor imposible, para acabar en un desvarío letal.

Francisco De Goya “Los Caprichos”

Al acabar la representación, Berlioz escribe a su padre:

“Exito extraordinario. La Sinfonía Fantástica ha sido acogida con gritos trepidantes. Fue una furia.  Liszt, el célebre pianista, me ha invitado por la fuerza a cenar en su casa abrumándome con su entusiasmo y energía”

María de Fraile. Diciembre 2020.-

Alexander Nevski, un poema épico

De cómo la madre Rusia expulsó de su tierra a los suecos, teutones y mongoles que la invadieron.

Sergei Prokofiev, compositor ruso (Sontsovka 1891 – Moscú 1953), alinea el deseo ferviente de una patria unida, a la victoria de un líder reconocido y aupado por la masa popular como artífice preeminente en la defensa de una nación oprimida por el extranjero invasor. 

Sergei Prokofiev

En los inicios de 1938, toda Europa se estremece de malos presagios. Son tiempos oscuros para  un pueblo que acaba de iniciar una revolución de ideas y proyectos políticos, destronando antiguas dinastías con las manos teñidas de sangre y confusión por aquellos que aún no habían comprendido el por qué de ese cambio tan radical. Y mientras se cuece lentamente la pócima de la dominación nazi, surge la idea de compromiso de realizar una banda sonora para un film que podría abrir heridas ya cerradas. Prokofiev, guiado por ese instinto patrio de libertad, acepta la proposición e incluso compone una cantata para Mezzosoprano coro y orquesta Op. 78. 

Es una historia llena de matices bélicos pero también sensibilizada en el amor a la tierra que fue bendecida por zares y grandes hombres de estado, por un pueblo sojuzgado, harto de represión y castigo que supo encontrar al hombre sabio y valiente que dirigiera sus pasos para aniquilar al opresor extranjero. Alexander Nevski fue el baluarte que Rusia necesitaba en aquel siglo XII plagado de injusticias y necesidad y Prokofiev encontró en él un paradigma de valores dispuesto a resucitarlo a pesar de los siglos transcurridos. Nevski se convirtió a través de su música en el gran héroe que hizo frente a los invasores que pretendían apoderarse de Rusia. No permitió intromisiones políticas ni se ablandó con las falaces promesas de protección que la iglesia católica le hizo llegar y así conseguir la conversión del pueblo ortodoxo ruso. Suecos, teutones y caballeros católicos en su afán de justificar la invasión en una cruzada más contra el infiel, se disputaban el vasto territorio oriental de Europa.

De esta manera se fue gestando el tema principal, en torno al cual giran los acontecimientos que envuelven esta victoria del pueblo ruso y la muestran en un momento crítico de su historia, cuando Stalin firma con Adolf Hitler un pacto de no agresión mutua.

Iglesia de la Resurrección de Cristo. San Petersburgo

Cuando Prokofiev dio por finalizada su obra en la que rebosa lirismo y una gran fuerza dramática, el gobierno ruso prohibió su representación así como la visualización de la película en la que el compositor intervino en la creación de la banda sonora.

Era evidente que el pacto de no agresión firmado con Alemania no se llegó a cumplir y Rusia fue invadida por el ejército nazi en Junio de 1941. El gobierno ruso consideró que era el momento idóneo para divulgar de nuevo la obra. La música de Prokofiev enardecería de valor y coraje los corazones del pueblo ruso. Recordarían al hombre que siglos atrás desató las ligaduras que teutones católicos y mongoles infieles les infligieron.

 

“No era consciente aún del sentido profundo de los acontecimientos que se desarrollaban en la Rusia soviética y no me daba cuenta de que exigían el concurso de todos los ciudadanos, no sólo de los políticos -como había creído- sino también de los artistas.”

“ Los temas tradicionales de occidente me repugnan ahora; los encuentro fastidiosos, indiferentes, tan inútiles unos como otros. En la Rusia soviética millones de hombres descubren la música, y en esos nuevos cuadros, debe pensar el compositor soviético de hoy”.

Sergei Prokofiev

María de Fraile. Noviembre 2020.-

ROMEO Y JULIETA

Un drama que puso en jaque a tres compositores universales.

Tres compositores de la música universal se disputan el honor de llenar con sus notas la gran tragedia que escribió Shakespeare casi cuatrocientos años atrás. Mientras Charles Gounod y Peter Ilyich Tchaikovsky vivían en un mundo paralelo con entornos diferentes desde Rusia o Paris, Serge Prokófiev, años más tarde, y más revolucionario en las técnicas musicales  que sus antecesores románticos, sucumbía al encanto del drama pasional, donde la pareja de amantes italianos surgidos de la mente de un dramaturgo inglés, revivía una historia conmovedora.

gounod

Charles Gounod

Charles Gounod (1818-1893), músico francés, influenciado por las tendencias musicales de Alemania, Italia y sus propios compatriotas, como Debussy y Berlioz, creador de multitud de obras del género operístico,  compuso su mejor pieza musical  Romeo y Julieta en cinco actos y la presentó en el Teatro Lírico de Paris el 27 de Abril de 1867 y, al mismo tiempo, preparó un ballet basado en la misma obra, que se estrenó en el Coven Garden de Londres, el 11 de Julio de ese mismo año, reponiéndose con gran éxito de crítica y público, esta vez adaptada al ballet, el 20 de Enero de 1873 en el Auditorio francés de la Ópera Cómica.

 

 

Tchaikovsky (1840-1893) fue durante su infancia un prodigio de creación y sensibilidad. Su mente galopaba por delante de su inventiva, tan precoz como deslumbrante. Ya entonces se lamentaba de que la música resonara en él hasta obsesionarle.

Tchaikovsky

Peter Ilyich Tchaikovsky

Entre 1869 y 1870, casi a la edad de treinta años, coloca la primera piedra de su celebridad mundial y compone la obertura-fantasía Romeo y Julieta que, a pesar de no considerar al escritor inglés entre sus más reconocidos y bien amados literatos, se deja envolver por el hechizo de los enamorados que luchan por un ideal y se la dedica a su amigo el compositor Balakirev, de la cual el segundo de sus temas “Dolce, una Sensibile” será considerado como una de las más bellas melodías de la música rusa.

 

Prokofiev

Serge Prokofiev

Serge Prokófiev nace en Moscú el 23 de abril de1891. Se le podría denominar antirromántico. Sus obras sorprenden por sus sonoridades metálicas, su fuerte pulsación rítmica y su tono irónico. Su armonía es nueva, aunque estaba basada en acordes perfectamente enlazados, de una forma no habitual, de una manera similar a los establecidos por Bela Bartók en esos mismos años. Sus composiciones se valoraron como futuristas. Establece su residencia entre la URSS y Paris, pero no fue hasta 1935 cuando compuso para ballet la obra que, como él mismo afirmó, llegaría a durar una velada entera.

Romeo y Julieta se compone de 3 Suites. En ellas detalla musicalmente el desarrollo de la obra y remarca el duelo entre Capuletos y Montescos, descubre al oyente un cuadro sobre la niñez de Julieta, la muerte de Tybaldo, los enamorados  antes de la partida y finalmente Romeo junto a la tumba de su amada. Es un poema sinfónico que rebosa lirismo y grandiosidad. Según sus propias palabras: “La evolución gradual de la caída de Julieta tenía para mí todo el premio de un problema musical y dramático de poderoso interés”.

 

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Escena del ballet “Romeo y Julieta” de Serge Prokófiev

Fueron muy diferentes los motivos que indujeron a los tres compositores a fijarse en la obra dramática de William Shakespeare, pero conjugaron una misma idea: Sensibilizar el corazón humano. Incluso, el más contemporáneo de los tres y nada identificado con las tendencias románticas de la época, Prokófiev la envuelve de sentimiento y belleza, convirtiendo la tragedia en la más maravillosa historia de amor.

María de Fraile. Mayo 2020.-

Un Himno de Alabanza “Lobgesang”

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Félix Mendelssohn, a los 12 años da un concierto en casa de Goethe. Grabado de Woldemar Friedrich

Félix Mendelssohn Bartholdy nace en Hamburgo el 3 de Febrero de 1809 y muere en Leipzig el 4 de Noviembre de 1847. Corta vida para una mente tan brillante.

Sinfonía nº 2 en Si Bemol Mayor, op. 52 LOBGESANG

 

“Que todo lo que respire, alabe al Señor” (Alles was Odem hat, lobe den Herrn)

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Su recuerdo pervivirá en la mente y los corazones que, alguna vez al menos, se acercaron al altar para confirmar el Sí Quiero con los compases de la Marcha Nupcial de su gran obra “El Sueño de una Noche de Verano”. Muchos ignorarán quién la compuso pero todo el mundo la reconocerá y se emocionará al escucharla.

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Auditorio Gewandhaus de Leipzig (1910)

 

Este hombre sensible, culto y refinado, de porte elegante y dotado de una capacidad prodigiosa para crear obras musicales importantes en su época, como para sorprender a otros tantos compositores prestigiosos, creó un estilo propio indiscutible y, a pesar de su corta trayectoria  vital, cautivó a los más eruditos por la calidad sonora de sus obras y su personal agudeza musical.

Ya en 1842 Mendelssohn crea composiciones musicales pero sin acompañamiento de la palabra. Las llamará canciones o romanzas sin Palabras  Lieder ohne Worte” para piano Solo pero con un título revelador.

Sin embargo, en este tiempo compone tres obras magistrales, dos de ellas de argumento y textos bíblicos: los Oratorios Paulus (1836) y Elías (1846). La tercera llegará a ser algo inusual. En la Sinfonía nº 2 se funden ritmos de Cantata formando un curioso híbrido. A partir del estreno de estas tres grandes obras, se produce un raro fenómeno que pone de manifiesto un éxito clamoroso en toda Europa y sobre todo en Gran Bretaña, donde llegan a compararlo con George Friedrich Haendel.

En el  desarrollo de la sinfonía, Mendelssohn quiere destacar que todos los instrumentos son los encargados de cantar las alabanzas a Dios. Después dejarán paso a las voces del coro y los tres solistas.

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Escuela e Iglesia de Santo Tomás en Leipzig. (en el centro, el monumento a J.S. Bach). Dibujo a lápiz del compositor (1843)

 

Una obra justificadamente festiva da pie a la conmemoración del cuadringentésimo aniversario de la invención de la Imprenta por Gutenberg (1440). Y en la mañana del 25 de Junio de 1840,  la entonces pequeña ciudad de Leipzig se viste de gala para homenajear la Cantata Gutenberg o canto de fiesta para coro masculino, metal y timbales, que acompañó en la inauguración de un monumento a la gloria del célebre impresor. Ya al atardecer, en la Iglesia de Santo Tomás, lugar ilustre del gran J.S. Bach, resonó la Sinfonía nº 2 “Lobgesang” o “De Alabanza”. Fue considerada todo un éxito, al que Robert Schumann reconoció: “Ninguna de las Alabanzas de esta composición serán tan maravillosas como las que hoy se han escuchado aquí! Todo lo que enaltece al hombre y lo ennoblece está representado en ella”.

Los cuatro primeros movimientos se ajustan a la métrica de una sinfonía. A partir del quinto, la orquesta pasa a cumplir la función obligada de acompañamiento tanto al coro como a los solistas, dos sopranos y un tenor. Pasa por tanto a transformarse la sinfonía en una gran Cantata. Los textos extraídos de la Biblia, recogen en muchos momentos pasajes poderosos y admirables, así como el suave dúo entre las sopranos y el largo Solo del coro. Llega a ser memorable cuando los tres trombones entonan el fraseo que abre el coro “ Alles, was Odem hat, lobe den Herrn” (Que todo lo que respire, alabe al Señor). Esta frase será el hilo conductor que inicie la obra y la lleve a su final.

Esta obra muestra en la trayectoria artística del compositor alemán un conflicto íntimo entre el mundo religioso y el secular. Resulta muy significativo que el compositor concibiera la obra para conmemorar la gran efeméride de la invención de la imprenta. Un hecho tan solemne como prosaico, nada espiritual y muy acorde a la realidad humana, en un mundo material protagonista de los descubrimientos científicos y que se iba alejando lentamente de la espiritualidad del mundo religioso.

¿Pero cómo no hacer patente en el siglo XIX al mundo de las ideas, que la Ley Divina está por encima de ellas?

El contó con nuestras lágrimas en los tiempos de necesidad” (“Er zählet unsre Tränen in der Zeit der Not”) Quinto movimiento. Allegro moderato.

 

María de Fraile. Abril 2020.-

Félix Mendelssohn

Monumento Stein