Un Amigo de Kafka

“Puedo muy bien imaginarme a alguien en cuyas manos caiga este libro y cómo, desde ese instante, cambia totalmente su vida, cómo se convierte en otra persona distinta.”

(Max Brod en März, 15 de febrero de 1913)

 

 

Franz Kafka tuvo pocos amigos pero aquellos que sí lo fueron,  se enorgullecieron de ser los mejores y los que más perduraron. Uno de estos elegidos y que, en buena medida, acaparó la vida de escritor fue Max Brod. Escritor expresionista, periodista, traductor y compositor. Fue el artífice que hizo volver a la vida toda la obra literaria y artística de Kafka. El que la rescató de las llamas del olvido.

Max Brod y Franz Kafka

Algunos han llegado a calificar a Brod de traidor porque violó la voluntad del escritor, al hacer público todo cuanto escribió, cuando dejó claramente explicitado que los únicos libros que debían sobrevivir a su muerte serían: La Condena, El Fogonero, La Metamorfosis, En la Colonia Penal, Un médico Rural y Un Artista del Hambre.

Sin embargo, Brod hizo caso omiso contraviniendo su voluntad, porque no podía consentir que su legado fuese a quedar sepultado en el tiempo.

“Manuscritos, cartas, borradores, todo ello debería incinerarse sin leerse y hasta la última página” Esta fue la misiva que Brod descubrió entre los archivos de la casa de escritor.

Uno de los documentos que más luz aportan sobre el pensamiento y vida del autor es el llamado Carta a mi Padre.

Hermann Kafka

Es un relato estremecedor de censuras constantes, donde se reconoce a sí mismo como responsable de una conducta reprochable, inmadura, egoísta pero justificada tal vez por la falta de cariño y atenciones, fruto de una disciplina férrea y fundamentada en la obsesión continua de un juicio exigente y severo en su conducta, tal y como su padre lo había concebido. De ahí, que nazca en el interior de Kafka un miedo al padre como controlador de la unidad familiar, además de la imposición como juez parcial en su comportamiento, nunca satisfecho y siempre exigente.

Existen opiniones sobre la lectura que este escrito, detestado por el escritor y condenado a su exterminio, produjo pues se detectan intenciones y pensamientos algo sesgados, para definir con claridad los sentimientos de una persona sencilla y natural, que hace críticas las reacciones de un padre de familia. Algunos opinan que Kafka utilizó argucias típicas de un hombre de leyes, puesto que él había estudiado derecho, y fueron aplicadas con cierta saña en la redacción de esta carta.

De cualquier modo, Kafka desarrolla un argumento en apariencia congruente para arremeter contra su ídolo de barro, al que reverencia al mismo tiempo que ataca con crueldad, poniendo de manifiesto todos sus defectos, de los cuales el propio padre más recrimina y los compara con sus errores, menos graves a su juicio, pero más denostados. Es consciente de las acusaciones que pesan sobre él culpándole de exhibir un complejo de Edipo sin precedentes.

En esta carta maldita, Kafka escribió una frase que define en gran medida la esencia de su contenido: Yo soy el resultado de tu educación y de mi obediencia.

Julie Kafka Löwy

La misiva nunca llegó a manos de su destinatario. La madre de Kafka la ocultó porque consideraba que no todo lo que se decía en ella era verdad. Podría tratarse de una ensoñación creadora semejante a otras relatadas en cuentos y novelas, no por ello más cruel y despiadada.

El documento no fue destruido por Max Brod y sirvió de punta de lanza para entender con objetividad y analizar las obras más conflictivas del escritor checo.

                                                     

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Franz Kafka con dos de sus hermanas

Franz Kafka nace en la ciudad de Praga, el 3 de Julio de 1883. Hijo primogénito del comerciante Hermann Kafka (1852-1931) y Julia Lowy (1856-1934). A los 13 años celebra el rito judío del Bar mitzwab (hijo de los Mandamientos).

En el otoño de 1902 Kafka conoce a Max Brod en una conferencia que éste da sobre Schopenhauer, en la ciudad de Munich. A partir de esa fecha es cuando sus encuentros se hacen casi habituales. Comparten inquietudes, hablan y discuten de filosofía. 

En septiembre de 1909 pasa sus vacaciones en Riva y Brescia junto a Brod y el hermano de éste, Otto. Viaja a Paris con ellos en 1911 y desarrolla con Max su novela Ricardo y Samuel.

En ese mismo año entra a formar parte de una compañía de teatro Yiddish (variedad del idioma alemán con elementos hebreos y eslavos, que hablan los judíos askenazíes). Es entonces cuando se interesa por el judaísmo y su folklore.Y es en esos ambientes donde consigue dar una conferencia sobre la lengua hebrea.

Tal vez en la ficción, el escritor polaco y hebreo Isaac Bashevis Singer retrata a Kafka hábilmente y sin tapujos a través de su personaje Jacques Kohn, en su libro Un Amigo de Kafka. El perfil visto desde la perspectiva del personaje en cuestión, roza la ironía y en algunos momentos la mordacidad. Kohn presume de haberlo tratado casi en la intimidad sin trabas y pone al desnudo sus defectos y limitaciones. Kohn es un individuo de avanzada edad que se jacta con presunción de haberse codeado con la flor y nata del intelecto europeo y que, gracias a su patronazgo en otro tiempo apreciado, algunos de ellos triunfaron gracias a su intercesión. De Kafka aseveraba que poseía una visión cosmogónica de los hombres, al detectar en ellos todos los defectos así como los suyos propios y lo sitúa en el momento en que irrumpe en la vida de Kohn, en 1911 a través de la compañía teatral Yiddish, de la que él formaba parte. Tildaba de plebeyos y chapuceros a Zola y D’Annunzio y se regodeaba al reconocer que Kafka compartía con él los mismos intereses literarios y artísticos.

La falsa amistad que Jacques Kohn profesaba a Kafka fue el contrapunto que más tarde desarrollaron escritores como Bashevis Singer, poniendo en boca de su protagonista críticas poco saludables, tales como que pese a su juventud, Kafka vivía atormentado por sus inhibiciones. “Le tenían paralizado” aseguraba, no tanto en materia literaria como en cuestiones carnales. Ansiaba amar pero huía del amor.

En definitiva, para Isaac Bashevis Singer, el concepto de amistad hacia Kafka no estuvo a la altura de sus endebles sentimientos. No obstante, apostillaba que Kafka se sentía feliz en su infelicidad.

Felicia Bauer y Franz Kafka

En julio de 1912 se traslada a Waimar junto a Brod y meses más tarde, ya en Praga, en la casa de su amigo conoce a Felicia Bauer, la mujer más importante en la vida sentimental y literaria de Kafka. Entre septiembre y octubre escribe La Condena y posteriormente El Fogonero que más tarde se convertiría en el primer capítulo de América.

La Metamorfosis llega en enero de 1913, la novela clave en la que describe con precisión la transformación sufrida por un individuo en apariencia normal, que descubre al despertar una mañana que se ha convertido en otra cosa, que su apariencia no es la misma. En su interior juegan bazas diferentes la controversia entre la razón y la idea ilusoria de una ficción provocada por su subconsciente, nada real, carente de sentido y efímera como un mal sueño.

A medida que el lector se adentra en la novela, va comprobando a través del relato del narrador literario que el protagonista está siendo sometido a una prueba dura e irreversible de mutación de personalidad en su cuerpo y en su espíritu.

En un principio, se rebela, lucha, pero su voluntad se ve castigada al comprobar que todo sigue igual desde que comenzó su trágica transformación, que, sin haberlo deseado, ajeno a cualquier

reacción insólita, fue conminado a soportar un cambio inaudito, grotesco y hasta morboso de todo su ser y por ende, de su vida.

Max Brod y Franz Kafka

 

Franz Kafka tuvo una vida corta pero llena de complejidades y oscuros demonios.Falleció de tuberculosis a los 41 años. Consiguió casi todo pero le faltó el calor de un hogar y la comprensión de un padre benévolo pero justo. Sufrió injusticias y desamores y no supo entender el significado de lo que unos pocos, cercanos a él le intentaron transmitir. Max Brod fue un buen amigo que valoró su espíritu de lucha y tuvo palabras de consuelo en sus momentos más difíciles. Pero lo más trascendental de esta historia es el reconocimiento del legado que Max Brod consiguió recuperar en beneficio de la humanidad y las generaciones futuras.

 

ESQUELA FUNERARIA PARA FRANZ KAFKA

Con el más profundo dolor, anunciamos que nuestro hijo JUDr. Franz Kafka

Ha fallecido a los 41 años de edad, el día 3 de Junio en el Sanatorio de Kierling en Viena.

El entierro se celebrará el miércoles 11 de Junio a la 5 menos cuatro, en el cementerio Judío, en vez del de Straschnitz

Praga, 11 de Junio de 1924

Hermann y Julia 
En su nombre lloran 
Por favor, absténganse de asistir a las condolencias.

 

El que fuera su amigo y editor, Max Brod descansa junto a su tumba 44 años después.

María de Fraile. Junio 2021.-

 

 

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